Como programador, este software es una herramienta imprescindible para la gestión eficiente de mis clientes y proyectos. Al tenerlo integrado con la aplicación de facturación, puedo manejar todo desde un único lugar: mi página web.
Cuando un cliente me contacta para desarrollar un programa, creo una ficha personalizada para él y emito una factura. Una vez que se procesa el pago, voy a la sección de proyectos, creo un nuevo proyecto y asigno las horas correspondientes. La mayoría de mis clientes (aproximadamente el 99%) optan por comprar bolsas de horas, pero el programa también está diseñado para gestionar otras modalidades, como mantenimientos, proyectos presupuestados o cobro por horas.
Una vez creado el proyecto, proporciono a mi cliente un enlace privado con acceso a una plataforma segura, protegida por usuario y contraseña. Desde allí, el cliente puede:
- Consultar en tiempo real el estado de su bolsa de horas.
- Revisar las tareas realizadas, las fechas de ejecución y el tiempo empleado en cada una.
- Visualizar gráficos claros que resumen las actividades más trabajadas, el número total de tareas realizadas y las horas disponibles restantes.
- Añadir nuevas tareas y compartir documentos clave para el desarrollo del proyecto.
En mi día a día, organizo las tareas utilizando las distintas vistas que ofrece el programa:
- Por cliente: Si necesito enfocarme en los proyectos de un cliente específico.
- Calendario: Para planificar mis jornadas y mantener un flujo de trabajo equilibrado.
- Por semana: Para obtener una visión global de todas mis tareas programadas.
- Por proyecto: Cuando quiero priorizar proyectos en función de sus avances y plazos.
Adapto mi flujo de trabajo según mis necesidades diarias y la carga de tareas que tenga. Esta flexibilidad es uno de los aspectos que más valoro de la herramienta.
Lo más importante es que el sistema garantiza que ninguna tarea quede pendiente, lo que me permite entregar siempre a tiempo y mantener a mis clientes satisfechos.